BLOG COMPLEMENTARIO

7 sept 2014

1102.- OBJETIVO O META A CONSEGUIR EN LA VIDA



Dijimos en nuestra entrada anterior (1101) que el primer punto determinante de un proceso de gestión consiste en tener definido un objetivo o meta a alcanzar, por tanto, para poder iniciar el proceso que vamos a desarrollar a lo largo de este blog deberemos partir de definir nuestro objetivo vital.   
Y es lo que vamos a hacer ahora.

Bueno, la verdad es que voy a haceros una pequeña trampa. Cuando lleguemos  a la Cuarta Parte (“Coherencia Vital”) veréis que lo que realmente haremos entonces será, precisamente, volver a definir (de una forma mucho más técnica) nuestro verdadero objetivo vital, en ese momento, tras haber recorrido las tres primeras partes del proceso de aprendizaje.
Pero entonces comprenderás perfectamente por qué lo haremos así. Dame un poco de confianza

Ahora vamos a definir el objetivo o meta de nuestro proceso de gestión emocional

Para ello, querida lectora, o lector, en este momento te voy a pedir que hagas el primer ejercicio de este curso-taller: Te voy a pedir que en una cartulina, tipo tarjeta de visita, (para que la tengas siempre presente) cumplimentes el siguiente recuadro, escribiendo en la parte de abajo lo que te venga a la mente. No lo hagas al buen tuntún, deprisa, de cualquier forma, pero no lo pre-juzgues, escribe tu sueño, tu deseo, tal como te venga



No sé qué será lo que tú hayas escrito; quizás llegar a ser Presidente del Gobierno, quizás tener una casa en la montaña, quizás tener cuatro hijos, quizás un premio de la lotería, quizás dominar cinco idiomas, quizás no tener ninguna enfermedad en tu entorno familiar, quizás simplemente encontrar un buen trabajo, etc., etc.; cada cual, cada persona, habrá podido escribir algo diferente. 

Bien, ahora os voy a recordar  un cuento que casi todas vosotras y vosotros conoceréis: 

Estaba un empresario inglés paseándose por un pueblo de la costa española, y se sorprendió de ver a un joven echado en una tumbona al sol, a media mañana, a media tarde, en horarios que él consideraba debiera estar trabajando. Al cabo de un par de días de observar el mismo hábito, se dirigió al joven y le preguntó: “Joven, ¿Vd. no trabaja?”;  “No” le respondió el joven.  “Ah, ¿es vd de familia rica?”;  “No”, le respondió el joven.   Entonces, el empresario inglés pensó que el joven era simplemente un vago, y le increpó  “Ajá, entonces quizás vd. ni siquiera tenga estudios verdad?”.  “Así es, no, no tengo estudios” le contestó el joven.  “¿Y por qué no estudia?, si estudiase podría encontrar un trabajo en alguna fábrica”, argumentó el inglés.  “¿Y para qué quiero trabajar en una fábrica?”, cuestionó el joven.  “Pues porque así adquiriría experiencia y algo de dinero y quizás un día pudiera tener su propia empresa”, le razonó el empresario inglés.  “¿Y para qué quiero yo tener mi propia empresa?”, volvió a cuestionar el joven.  A lo que respondió el empresario inglés. “Pues porque así tendría mucho dinero  y podría irse de vacaciones al mar a tomar el sol”. ….¡¡¡¡ “Pues eso es lo que estoy haciendo” ¡!! Contestó definitivamente el joven.

Me he permitido traer aquí este cuento, porque quiero enfatizar el primer aspecto definitivo para poder lograr la felicidad en nuestra vida: No sé lo que has podido escribir en esa cartulina  (que debes guardar durante todo el proceso) pero una cosa es fundamental para tener bien definido un objetivo vital: el objetivo no debe responder a  “por qué”  quiero eso, sino  “para qué” quiero eso

Así que antes de seguir adelante  escribe


Como he dicho antes, cada cual habrá escrito cosas diferentes, pero si examinásemos todas esas posibles y diferentes respuestas, o si preguntásemos a cada persona por qué o para qué quiere lograr ese determinado éxito o que se hagan realidad sus sueños y deseos, os aseguro que encontraríamos sin duda un denominador común final: lo que todo ser humano desea es ¡¡SER FELIZ!!.... o, como bien puede afirmarse con exigencia profesional: “SENTIRSE BIEN!!

Más adelante profundizaremos en el concepto de felicidad o de sentirse bien, pues en estos momentos podríamos entrar en una discusión de que si existe, o no, ese “objetivo común”, ya que para cada cual la felicidad, o el sentirse bien, puede consistir en algo diferente; es decir: volveríamos de nuevo a los miles de objetivos, o sueños individuales, expresados en el cuadrito anterior. Lo importante en este momento es comprender por qué este proceso se enfoca bajo el prisma de un “proceso de gestión hacia un objetivo”, sea éste una concepción “global” de felicidad o bienestar, o una visión limitada y concreta a un sueño o deseo específico (que como digo, más adelante lo resolveremos)

Bien, vamos a dejar aquí esta segunda entrada, para que no se hagan muy pesadas, y enseguida continuamos


NO DEJÉIS DE VER  "AVISO OPERATIVO"








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