BLOG COMPLEMENTARIO

29 abr 2015

3101.- AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL.- Encuadre conceptual





Esta Tercera Parte del Curso es una de las que más satisfacción me produce porque junto a la Cuarta (“Coherencia Vital”) son las que dan el carácter de  “Gestión Emocional” frente a los cursos más frecuentes de “Inteligencia Emocional”, o  “Control Emocional”.

De ahí que este primer capítulo de esta parte esté destinado a la precisión conceptual de los términos de “Autorregulación Emocional” (A.E.) y “Automotivación”


Y, para ello, vamos a recordar el concepto global de “Gestión Emocional” que determina este curso: “Se trata de conocer y comprender que “SER feliz” es lo mismo que “VIVIR feliz”; que SER FELIZ significa ser capaces de GESTIONAR de forma feliz nuestra vida diaria, y que en nuestra vida todo es emocional y afectivo, porque son las emociones y lo que nos afecta lo que nos mueve a actuar y a hacerlo de una determinada forma”




Por eso, la A.E.
             -->    NO ES  “Control, dominio, ni anulación de nuestras emociones
             -->    Ni tan siquiera …“superación” de una emoción o sentimiento negativo
             -->    ES,  debiera ser:  “Aprendizaje”, “Crecimiento Personal”….. “El camino de la VIDA”

La  A.E. es la habilidad básica para el desarrollo exitoso del proceso de gestión emocional; sería “la habilidad necesaria para manejar las emociones propias y ajenas en orden a obtener los objetivos pretendidos”. 
Y una definición conceptual más completa podría ser la siguiente:

Esta definición, tan pormenorizada, nos permite un recorrido por la misma detectando todas las características del concepto de Autorregulación emocional (A.E.)

En primer lugar encontramos la palabra “estrategia”. Una estrategia denota siempre acción, puesta en práctica. La A.E. sería pues la puesta en práctica (la manera de llevar a cabo) de las técnicas de gestión emocional…en orden a lograr el objetivo previsto.

Esta concepción es muy importante, porque de ella se deriva el concepto de “Automotivación” como  “la fuerza que nos permite, nos impulsa, a realizar la adecuada gestión de nuestra vida emocional”; es decir: la A.E. sería imposible sin la “Automotivación”; ésta es  “el combustible” que nos permite aplicar la estrategia de gestión adecuada.





En segundo lugar, hemos de tener presente que la A.E. no es solo para “controlar" las emociones, o los estados de ánimo, sino para todo ese abanico de posibilidades de acción: iniciar, mantener, evitar, inhibir o modular los mismos.

Y esas acciones de iniciar, modular, evitar, etc… tanto en la aparición de las emociones y estados de ánimo como en su forma de manifestación, su intensidad y sus duración.

Y todo ello aplicable no solo al propio sentimiento sino también a los procesos físicos y fisiológicos que ellos provocan y a las respuestas conductuales de gestión que apliquemos.

Y, finalmente, como premisa básica de este Curso: con la mirada puesta en el objetivo vital de sentirnos felices.


Esta es, para mí, la concepción básica de la habilidad de “Autorregulación” que tan limitadamente se trata en algunos ámbitos cuando hablan o dan charlas o cursos de Inteligencia Emocional:
  •  La A.E. no es mero control emocional
  •  La A.E. no puede concebirse separada de la “Automotivación”
  •  Nada tiene sentido si no están enfocadas a un objetivo vital.


Todo esto, lógicamente, vamos a irlo desarrollando en los capítulos sucesivos, pero en este vamos a completar un poco más, con algunos ejemplos, o precisiones, lo expuesto hasta el momento.

Y lo primero que quiero ampliar con unos comentarios es esa frase que pongo en la definición anterior 


¿Qué es el nivel arousal, y por qué lo expreso en la primera línea del objetivo a conseguir con la A.E.?

El concepto de “nivel arousal” tiene su ubicación básica en el mundo del sueño, o del estado de somnolencia respecto al de activación; pero ha tenido su gran desarrollo en el mundo de la competición deportiva (y en el de la competitividad comercial), a través de variados estudios iniciados por Yerkes y Dodson en 1908, y continuados desde entonces por ilustres profesores, universidades y centros de desarrollo deportivo.

Como hay cientos de tratados y artículos al respecto, que podéis consultar en Internet, y como en este Curso con su difusión on line a través de Facebook el ámbito de cultura y deseo de profundización en el tema puede ser muy relativo, simplemente os quiero aportar la referencia a un artículo muy esquemático e interesante, que os proporcionará una idea básica y suficiente al respecto :


Del conjunto de estas teorías quiero señalar dos aspectos básicos:

El primero es la constatación científica de los planteamientos erróneos de las primeras hipótesis en las que se creía que el rendimiento era siempre directamente proporcional al grado de motivación


Pero Yerkes y Dodson demostraron que esta relación no es lineal y propusieron la teoría e imagen de la U invertida 



donde la mejora del rendimiento aumenta hasta un determinado punto, pero a partir del cual el rendimiento vuelve a decaer….al transformarse la motivación y excitación en exceso de autoexigencia y ansiedad.

En 1990, Lehr hacía la siguiente descripción del concepto de nivel arousal:

 

Espero haberos proporcionado unos datos básicos para que comprendáis el enfoque de “unión” entre la “autorregulación” y la “automotivación” y su incardinación con nuestro objetivo vital de ser y vivir felices.


Y, para acabar este capítulo, quiero aportaros unos ejemplos básicos para comprender más aún la amplitud del concepto que estamos tratando.

Os pongo esta imagen en la que os adelanto técnicas de autorregulación que veremos en los capítulos siguientes, pero que permite visualizar ese enfoque necesario de la autorregulación no como mero “control” o evitación emocional, sino incluso como potenciador de una acción o estado de ánimo




Pongo estos ejemplos de tres elementales situaciones. 

Comencemos por una situación de “Angustia-nervios”, por ejemplo antes de un examen. Es evidente que estoy siendo presa de unas emociones que me alteran mi capacidad de raciocinio, de memoria, de creatividad, a la vez que el cuerpo siente todo tipo de alteraciones como sudor, frío o sofoco injustificados, tembleque, y hasta posibilidad de cortes de digestión. Ante esta situación nuestra habilidad de autorregulación debe ir encaminada a “aminorar” esa situación emocional, aplicando -entre otras- técnicas psico-fisiológicas como ejercicios de relajación y respiración.

La segunda situación podría ser, por ejemplo, la de “paciencia-tranquilidad” ante un suceso negativo; por ejemplo, íbamos de viaje a París y se nos estropea el coche justo al pasar la frontera; ….pero nos damos cuenta que tenemos un buen seguro que nos cubre estas circunstancias y que lo único que debemos hacer es ponernos en contacto con la compañía aseguradora. En este caso debemos “potenciar” esa sensación de paciencia y tranquilidad, utilizando -entre otras- técnicas cognitivas de autorregulación, como darnos cuenta que la solución va a llevar un tiempo, que tengo que dar todos los datos exactos del lugar y tipo de coche de sustitución que queremos, ….y los posibles cambios de planes que debamos hacer para ese día

Finalmente, otro posible ejemplo sería respecto al sentimiento de “aburrimiento”, desidia o apatía, que podemos sentir sentados delante de la TV con un programa que no nos está aportando nada. Pues lo que hay que hacer es simplemente “transformar” (anulando) esa situación mediante una respuesta conductual: apagar la TV y ponernos a hacer algo que nos proporcione bienestar y satisfacción.

Fijaros en que las “técnicas de afrontamiento” (como veremos en capítulos sucesivos) frecuentemente las utilizamos de forma conjunta. A veces hay respuestas de autorregulación más claras de un cierto tipo (como esa que he puesto de ejemplo de apagar la TV y ponerse a hacer algo que son satisfaga), pero incluso en ellas hay actividad de los otros tipos. Así, en el ejemplo que estoy comentando hay una respuesta psico-fisiológica de romper el estado de pasividad y desidia, y una acción de proceso cognitivo de elección de la acción satisfactoria sustitutiva que vamos a realizar.


En definitiva, solo estamos viendo la aplicación de esa ley básica que repetimos continuamente en este Curso: “Tal como pienses, sentirás; y tal como sientas, actuarás”


 Os animo a que recordéis (o volvais a ver) esta escena de la película de Ben Hur y tratéis de comprender el significado de "Autorregulación"  y  "Automotivación" en base a la misma. Os asegura que poco tendría que aportar yo a este Curso fuera de todo lo que se encierra en esta secuencia de la película.













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